LA REFORMA POLÍTICA PUEDE SER UN PASO ATRÁS EN EL EJERCICIO DE LAS LIBERTADES INDIVIDUALES

Bajo el título “La  Reforma Política puede ser un paso atrás en el ejercicio de las libertades individuales” envié una nota el pasado martes 7 de junio, al Secretario de Asuntos Políticos Adrián Pérez y el Ministro de Interior Rogelio Frigerio, la cual copio más abajo.
El viernes anterior, había sido recibido por el primero la Casa de Gobierno. La recepción fue excelente. Ocurre que hasta entonces, el PSA no haía recibido el texto del proyecto de “reforma política” impulsada por el oficialismo. Posteriormente, me fue enviado y lo distribuí entre nuestros especialistas que rápidamente hicieron oportunas observaciones. Por mi parte, me tomé el trabajo de leerlo detenidamente y detecté (según mi criterio) que la propuesta era un retroceso respecto de la ya impresentable lista sábana.
Con la luz de alerta en “rojo” escribí esa carta. La respuesta del Gobierno fue formalmente correcta; me expresaron que los equipos de trabajo me iban a contestar. Pero no ocurrió.
En vistas de que el proceso de envío al Congreso sigue sin alteración, decidí difundir la carta tal cual la envié.
Como quiero creer que no es la intención del oficialismo producir un retroceso en esta matería, soy optimista. No obstante siempre es bueno que el Pueblo sepa de qué se trata y tenga conciencia que se debe modificar este borrador, para que la reforma signifique un verdadero avance democrático y no una trampa.
Buenos Aires, 7 de junio de 2016
Señor Secretario de Asuntos Políticos de la Nación
Estimado Adrián Perez
Para empezar quiero agradecerte la amabilidad con la que me recibiste en representación del PSA el viernes pasado en Casa de Gobierno. También la premura (aunque nos debió haber llegado antes) con la que nos enviaste el proyecto de Reforma Política que próximamente el Poder Ejecutivo enviara al Congreso Nacional.
Antes de avanzar en consideraciones parciales (que seguramente te trasladaremos en una segunda entrega) quiero expresarte la preocupación que surgió en nosotros al observar que este proyecto, de aprobarse tal cual está redactado, podría significar un paso atrás en las “libertades individuales” por las que tanto hemos luchado a lo largo de nuestras vidas.
Quiero señalarte que el fundador de nuestro partido, el Dr Juan B. Justo, visualizó al Socialismo como una forma de ampliar las libertades individuales al definirlo como una “libre e inteligente sociedad”, Alfredo Palacios señalaba que “nuestro proyecto trascendente es el de la libertad”, Alejandro Korn habló de la “libertad creadora” y Carlos Sánchez Viamonte escribió un extenso libro sobre “El problema contemporáneo de la libertad”. En fin. Solo quiero dejar sentado que, para los socialistas auténticos, la libertad resulta en una categoría central de nuestro proyecto político y un valor innegociable.
Al iniciarse la ronda de diálogo en torno a la Reforma Política, se habló de la boleta única, ya sea en su versión papel o electrónica. Hoy las cosas cambiaron. En el proyecto aparecen tres elementos que modifican la esencia de aquella propuesta: I.- Solo se habla de la “boleta electrónica”, dejando de lado la “boleta única” que era el gran salto de calidad. II.- En el capítulo sobre la “Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral” (Ley 26.571), en su Artículo 24. Se señala que “cada elector emitirá un solo voto por cada categoría de cargos a elegir, pudiendo optar entre distintas listas dentro de una única primaria” III.- En el Artículo 63, “De la pantalla del dispositivo electrónico”, en el inciso l. se abre la opción para el voto por “boleta completa”.
No cabe ninguna duda que estos cambios resultan en una mutación sustancial del proyecto.
Voy de lo general a lo particular. La inmensa mayoría de los electores son ciudadanos independientes, según indican las encuestas y es nuestra propia comprobación práctica. A estos ciudadanos por la ley PASO se los “obliga” a participar en primarias, que en realidad son internas. Exigidos a votar, luego se lo “obliga” a elegir por los candidatos que participan en una de las internas, “una única primaria”. Finalmente se lo “invita” a que voten “lista completa” dentro de esa interna.
No habremos dado un solo paso adelante respecto de las listas sábanas. Pero eso no es lo peor. Le habremos restringido la libertad de votar por lo que cree más conveniente para el país, su provincia o municipio. Sean cargos ejecutivos o legislativos.
Dada la dinámica política de la Argentina moderna, caracterizada por la proliferación fenomenal de nuevos partidos (que muchas veces responden a liderazgos individuales), su posterior caducidad, la aparición sistémica de nuevas alianzas, los cambios individuales y colectivos de un lugar a otro del espectro político, etc.; carecemos de un sistema definido por filosofía política, doctrinas y programas claros. Quizás esta sea la fuente principal de desconfianza hacia los partidos políticos y la crisis de representación que arrastramos desde hace tiempo. En este marco ¿Cuál es la respuesta ciudadana? Apostar y elegir personas que le generan confianza. No es lo ideal pero es así.
En esta situación, un ciudadano/a puede entender que el mejor pre-candidato a concejal para su Municipio pertenece a la fuerza “A” y quiere votarlo para que gane esa primaria. Al mismo tiempo cree que el mejor pre-candidato a senador para su Provincia pertenece a otra primaria “B”. Y el mejor pre-candidato a diputado al Congreso Nacional resulta estar en la primaria “C”. ¿Por qué la ley le impediría hacer esta elección? ¿Por qué hacerlo votar en una única primaria?
Muchos ciudadanos con convicciones democráticas y republicanas, defienden la división de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo. Saben que este principio rector solo se cumple en Argentina cuando la fuerza política que gana el Ejecutivo no tiene mayoría en el Legislativo. Entonces sienten la necesidad de votar Ejecutivos fuertes, al mismo tiempo que votan a opositores en el Legislativo para garantizarse el control y que no haya excesos de poder. Otra vez, ¿Por qué la ley le impediría hacer esta elección?  ¿Por qué tienen que votar Ejecutivo y Legislativo del mismo color político?
De esta manera la reforma “obliga” al ciudadano a participar en internas con las que no tiene compromiso, y ya frente a la pantalla queda atrapado en el marco de una sola interna.
Vuelvo a insistir, no superamos las boletas sábana, tan criticada, y encima retrocedemos en un derecho (cortar boletas) que se utilizó con éxito en muchas elecciones. Incluida la última, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
La “boleta única” garantiza que el ciudadano pueda elegir en cada categoría lo que siente más apropiado. Es lo que se habló en febrero pasado y que debería ser retomado para mejorar el sistema electoral.
Un fraternal abrazo.

Author: Partido Socialista

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